El Parque Cielos del Sur y Club de Ciencias siguen creciendo con propuestas para toda la comunidad

En el marco de la tercera edición de la Fiesta del Solsticio, realizada en el Parque Astronómico de Chivilcoy, la profesora de Matemática y coordinadora del Club de Ciencias, Rocío Ares, junto a los jóvenes integrantes Isa, Bruno y Pablo, destacaron la importancia de este espacio educativo y recreativo, único en el país por combinar el aprendizaje de la astronomía con propuestas lúdicas.
Ares explicó que el evento representa una fecha muy especial para el Club de Ciencias. “La Fiesta del Solsticio es un evento muy importante para nosotros porque fue la primera actividad abierta a la comunidad que nos animamos a realizar y ya vamos por la tercera edición. Estamos muy contentos porque vemos que la gente empieza a acercarse y conocer este lugar”, señaló.

La docente remarcó que el Parque Astronómico constituye un recurso excepcional para la ciudad. “Es un parque especializado en la enseñanza de la astronomía y prácticamente único en el país. Existen pocos parques astronómicos, pero este es el único que incorpora lo lúdico. Acá un reloj de sol también es un tobogán y el reloj de luna funciona como una calesita. Cada estación permite aprender alguna cuestión relacionada con el cielo y la astronomía”, explicó.
Asimismo, indicó que uno de los principales objetivos es acercar el parque a quienes todavía no lo conocen. “Mucha gente no sabe que existe este espacio. Por eso buscamos abrirlo a la comunidad, realizar actividades recreativas y artísticas, pero también divulgar ciencia y mostrar todo el potencial educativo que tiene”.
Actualmente, el Club de Ciencias funciona todos los sábados por la mañana y atraviesa un período de intensa actividad. “Estamos preparando tres proyectos para la Feria de Ciencias, continuamos con un trabajo que iniciamos el año pasado y además nos estamos preparando para las Olimpíadas de Matemática y de Astronomía. Los chicos vienen con muchas ganas y cada vez son más”, destacó.

Ares también valoró el protagonismo de los estudiantes y aseguró que el aprendizaje es mutuo. “Yo soy profesora de Matemática y me capacité en Astronomía, pero los proyectos que presentamos incluyen temas de ciencias sociales, ESI y biología. Aprendo junto a ellos. El club es de los chicos, no tendría sentido imponerles proyectos; trabajamos sobre las ideas que surgen de sus propios intereses”.
La experiencia de los jóvenes
Isa contó que llegó al Club de Ciencias motivada por el interés en la astronomía que compartía con su hermana.
“La verdad es que aprendemos muchísimas cosas nuevas. Mi hermana encontró el club por Instagram, consultó y decidimos sumarnos porque nos interesó la astronomía. Desde entonces participamos en los proyectos y es una experiencia muy linda”, expresó.
Además, recordó que conoció el parque durante una visita escolar. “Vinimos con la escuela, hicimos actividades, construimos un reloj solar y aprendimos mucho. Está buenísimo que las escuelas sigan viniendo porque hay muchos chicos interesados en estos temas que ni siquiera saben que existe un lugar así”.
Por su parte, Bruno aseguró que el club despertó una curiosidad que antes no tenía. “Antes de venir no sabía nada y ahora sigo aprendiendo, pero sé mucho más que antes. Me enteré gracias a una profesora y vine desde el primer día. Todavía sigo acá”, comentó con entusiasmo.
El joven destacó además la necesidad de cuidar las instalaciones. “Mucha gente viene a jugar y está perfecto, pero muchas veces no sabe para qué sirven los juegos. Nosotros tratamos de concientizar sobre su uso y ayudar a mantenerlos porque son herramientas para aprender”.
En la misma línea, Isa agregó: “Algunos juegos se dañan porque la gente no conoce su función. Por eso es importante explicar que no son solamente juegos, sino que tienen un objetivo educativo”.
Finalmente, Pablo relató que llegó al club mientras buscaba un espacio vinculado a las matemáticas. “Encontré una publicación sobre el Club de Ciencias y Astronomía en Facebook y me sumé casi desde el comienzo. Cada año llegan más chicos y eso está muy bueno porque cada vez hay menos vergüenza para participar”.
Un espacio que sigue creciendo
Rocío Ares también destacó el papel fundamental de las instituciones educativas para acercar a los estudiantes a este tipo de experiencias.
“El rol de la escuela es fundamental. Cada vez más docentes solicitan visitas al parque. Incluso hay profesores que no lo conocían pese a que tiene más de diez años. Que los chicos lo demanden y lo lleven a sus escuelas es un logro muy importante”, sostuvo.
Actualmente, las actividades del Club de Ciencias se desarrollan los sábados en tres franjas horarias: de 9 a 10 Matemática, de 10 a 11 Astronomía y de 11 a 12.30 los proyectos de investigación.
“Entre los distintos horarios participan alrededor de 50 chicos. El grupo ha crecido muchísimo, especialmente a partir de las olimpíadas. Invitamos a todos a sumarse porque aquí pueden investigar, profundizar y trabajar sobre temas que les interesan y que muchas veces no tienen espacio para desarrollar dentro del horario escolar”, concluyó Ares.